martes, 21 de abril de 2020

EL HOYO: CIENCIA FICCIÓN, SOCIEDAD, RELIGIÓN Y LO QUE SALGA...



Mi primera impresión al ver esta película fue así: una nueva cinta inspirada por otras de un estilo similar al que llamaré "Películas de Experimentos Sociales". Historias que básicamente se centran en una premisa que vendría siendo ésta: un grupo de personas (por lo general extraños entre sí) confinadas en un recinto (de manera voluntaria o involuntaria) del cual no pueden escapar y no tienen cómo comunicarse con el exterior, a todos ellos se les somete a un experimento (siendo constantemente monitorizados) el cual contará con ciertas reglas que pondrá a prueba la capacidad psicológica de este selecto grupo de personajes y que les llevará sus niveles de cortisol y de estrés hasta la cima del mismo Everest ya que dependiendo de su capacidad de seguir (y soportar) estas reglas entonces se decidirá quien gana y quien pierde, o en el peor de los casos, quien vive y quien muere. Menuda dinámica, como para jugarla en familia.

Vienen a mi memoria cintas como "El Cubo", "The Belko Experiment", "The Experiment", "Das Experiment", "El Método" y no sé cuantas más que no conozco pero todas tienen el común denominador de que toda la experiencia que se vive consiste en un experimento que busca probar o investigar algo. A veces explican qué es ese algo y otras veces no, pero eso da lo mismo; lo importante es el experimento en sí y las reacciones de los involucrados.

También viene a mi memoria un cuento macabro escrito hace décadas por el maestro del terror psicológico Edgar Allan Poe (1809- 1849) "El Pozo Y El Péndulo", donde se relata una situación un tanto parecida en que el personaje central cae en manos de la Santa Inquisición (Medioevo) y luego puesto en un recinto donde sufrirá tormentos propios de aquella época y en el cual está constantemente vigilado de manera subrepticia para así ver sus reacciones.

ARGUMENTO

Goreng, el protagonista, despierta en una cama que se encuentra en una habitación cerrada sin salida aparente. En medio de la estancia existe un hoyo que comunica con otra habitación igual a la suya, cuyo suelo también cuenta con otro hoyo que comunica con otra habitación, y así sucesivamente muchos pisos hacia abajo. De la misma manera el hoyo se repite en el techo y a la vez muchos hoyos y pisos hacia arriba. Todos los pisos están habitados, pero no se sabe cuantos niveles son. Goreng ocupa el piso 48. Cada cierto tiempo una plataforma baja a través del hoyo deteniéndose en cada piso por un breve lapso de tiempo. En la superficie de la plataforma se encuentran platos de distinta índole para que los ocupantes puedan alimentarse día tras día. La adversidad radica en que el alimento es limitado, o sea, los ocupantes de los primeros pisos pueden comer su ración diaria pero a medida que la plataforma va descendiendo entonces la comida va escaseando hasta el punto en que al llegar a cierto piso la plataforma ya no transporta comida a pesar de que quedan muchos más pisos hacia abajo y mucha más gente que alimentar. En estas circunstancias Goreng tendrá que hacer uso de toda su sangre fría y capacidad de adaptación para poder resistir el tiempo que le toca pasar en este lugar sin tener que esperar ayuda alguna del exterior, sobretodo porque las reglas del experimento dictaminan que los ocupantes deben cambiar de piso al parecer de manera aleatoria cada cierto tiempo con la consiguiente falta de alimento que significa eso.
Todo este experimento, su estructura física de muchos niveles, su mecánica, sus reglas y su propósito que es algo que se ignora, son conocidos como El Hoyo.



LECTURA

Cuando comencé a ver esta película me di cuenta que estaba ante una producción de estas "Películas de Experimentos Sociales" que les llamo, y a la vez noté la gran similitud entre esta historia y aquella mencionada anteriormente y recordada película de 1997 "El Cubo", cuya temática y ambientación son notablemente parecidos: Ciencia Ficción con Suspenso. Pero la gracia de "El Cubo" radica en su originalidad de ambientación, en su inclinación por cierto recurso matemático (Ciencia Ficción Dura) y en la clase de trampas que tienen que sortear los protagonistas para poder escapar con vida. En el caso de "El Hoyo" la cosa va más por el lado de lo psicológico, lo social, lo cultural, lo humano e inhumano, lo moral y hasta lo religioso. Una historia plagada de simbolismos y connotaciones que la convierten en una producción mucho más compleja que requiere algo de análisis para darse cuenta de que la cosa fue muy bien craneada.

Primero que todo está el tema del confinamiento. Estar meses encerrado en un cuarto donde no hay ningún estímulo, ni siquiera la luz del sol, es para volver demente a cualquiera. Luego está el tema de la comida. Si tienes suerte de estar en un buen piso donde llegan las sobras de los niveles superiores entonces tendrás que adaptarte a eso: a comer sobras; de lo contrario si a tu piso no llega comida alguna porque tu nivel es demasiado bajo, entonces prepárate anímicamente para hacer cosas que nunca has hecho en tu vida ya que tu existencia depende de ello. Nadie irá en tu rescate. Lo que me lleva al siguiente punto: en un afán de sobrevivir somos capaces de realizar actos propios de la barbarie que nunca haríamos en el diario vivir ya que estamos en una sociedad en evolución, por lo tanto para estar a la par de la civilización y que no nos metan a la cárcel por ser inadaptados sociales entonces debemos actuar civilizadamente; pero qué sucede si estás en un sistema cerrado, alejado de las normas establecidas, sin comida, en donde las posibilidades de vivir caen estrepitosamente al nivel del subsuelo... Entonces desaparece el ser humano y renace el Neandertal; volvemos a lo primitivo. Existen innumerables historias en el cine en donde el ser humano se ve obligado a involucionar (o a adaptarse) por determinadas razones, pero en este caso la involución es provocada, controlada, mantenida y apaciguada, todo dentro del contexto del "experimento" y de quienes están al mando de éste.

He leído muchas críticas, reseñas y análisis en los que explican que esta historia es una clara alegoría del capitalismo; en otras críticas leo que es una evidente alegoría de un sistema de planificación centralizada (como el socialismo). La gran verdad es que ésta es una historia sobre el ser humano, su naturaleza bestial y cómo se convive con esto o cómo intentamos vivir con esto. A lo largo de todo el film queda de manifiesto cierta visión particular que los realizadores tienen del animal-hombre: el hecho de que los de cierto piso no pueden hablar con los que están abajo simplemente porque están abajo y a la vez no puedes comunicarte con los que están arriba porque ellos están arriba; el detalle de que si la gente comiera sólo lo que necesitara entonces la comida llegaría a los pisos inferiores sin que nadie pase hambre; el hecho de que en ciertas circunstancias definidas se debe intentar el diálogo para lograr un resultado, pero si eso no funciona entonces se debe recurrir a la violencia como medio legítimo para llegar a tal resultado (o como dice uno de los personajes, "si no te hacen caso, entonces palo"); la imagen un tanto inocente que se le da al pacifismo y a aquellas actitudes que abogan por la bondad y solidaridad del ser humano como medio de enfrentar las crisis... El espectador puede estar de acuerdo o no con esta visión que se expone aquí (en lo particular discrepo con muchas ideas y con otras todo lo contrario) pero para mí la cosa es clara: mostrar a un ser humano llevado al límite, donde la moral desaparece, todo intento de diálogo es nulo, la solidaridad es un concepto que inevitablemente se debe ligar a la coacción para que funcione, y la sobrevivencia parece ser la noción absoluta que reina en un recinto en donde no se puede apelar a nada más que a eso mismo: a sobrevivir.
El panorama que se muestra en esta realización es bastante pesimista, pero claramente es lo que a mucha gente que quiere ver una película macabra (ojo, no película de terror, sino macabra, que no es lo mismo) le gusta: ver de manera ficticia cómo otros seres humanos se atacan y se consumen unos a otros (cosa que yo también disfruto mucho viendo). Aunque aquí esto se consigue de manera moderada y hasta elegante considerando toda la simbología existente durante todo el metraje, y también considerando la infinidad de películas basura que tratan temas similares de destrucción humana de manera gratuita, con mucha sangre sólo porque sí, donde no existe un trasfondo o algún mensaje filosófico que te haga decir "hey... esta película quiso decir ésto..., o esto otro..."; en "El Hoyo" se persigue un propósito que podría entenderse o no, pero se ve esa intención de que el mensaje va más allá de una simple situación extrema.



RELIGIÓN Y MONOMITO

La película, como toda buena película, cuenta la historia de un viaje, un viaje que inició antes de que comenzara la película. En un principio Goreng decide entrar al experimento por un motivo específico; esto significa que él decidió salir de su entorno en el cual estaba habituado, salir de su zona de confort para arrojarse a una aventura de la cual no sabía mucho, con el propósito de conseguir un objetivo, se arriesga y se lanza hacia la incertidumbre para buscar su futuro, tal como sucede en los mitos antiguos o en leyendas griegas. Una vez dentro del Hoyo comienzan las distintas pruebas que tiene que sortear para seguir avanzando en la aventura, pruebas de tipo psicológico, emocional, de corte moral, de tipo adaptativo (el personaje va evolucionando); va adquiriendo herramientas y habilidades para sobrevivir en su aventura; hace amigos, enemigos y encuentra gente que representa una guía en su camino (todas características propias de las historias épicas en distintas culturas del mundo). No es aleatorio que Goreng, llegado cierto punto tome una decisión que marcará el inicio del tercer acto, una decisión que, de manera metafórica y literal a la vez, va de la mano con el monomito del Viaje del Héroe, la catábasis como parte esencial del viaje del protagonista, el descenso al inframundo (como en su momento lo hizo Heracles, Odiseo, Dante y otros más), su posterior apoteosis y deificación convirtiéndose en el mítico Héroe Solar. No por nada en cierto momento de la cinta recibe el apelativo de "El Mesías", una especie de Jesucristo moderno con una misión que es llevar un mensaje a la humanidad cuyo contenido puede lograr un cambio substancial en una sociedad corroída por la bajeza, la desesperación y la falta de espiritualidad; la salvación que toda civilización anhela para no caer en la perdición. Todo esto conseguido no sin mediar grandes sacrificios de por medio, como todo buen viaje de crecimiento personal, espiritual y religioso.

Observación aparte merece el punto de que Goreng cuenta con el libro "Don Quijote de La Mancha" como única pertenencia, quizás haciendo alusión de que el conocimiento de un libro es poder, poder que nadie más tiene dentro de este experimento y que hay que saberlo usar, versus las pertenencias personales de los otros personajes que tienen una función mucho más utilitarista en un recinto donde deben sobrevivir a cualquier precio.

EN CONTRA

No todo es bueno en "El Hoyo". Llegar a hacer un film decente es algo difícil, sobre todo cuando cuentas con un presupuesto ajustado; el director Galder Gaztelu-Urrutia (que es su debut en el cine) y los guionistas David Desola y Pedro Rivero logran hacer un muy buen trabajo, logran atrapar al espectador con una historia ya usada y que en su significado puede complejizarse mucho (lo que le da un gran estatus frente a otras cintas de tema similar), y esto si se sabe administrar bien entonces se obtiene un resultado más que aceptable. Pero desgraciadamente no todo es como debiese ser, cae en detalles que son bastante clichés o estereotipados, en ciertas escenas llegué a reírme de lo ridículas que son (o tal vez no las supe entender), en otras escenas era demasiado obvio el mensaje que quieren entregar (o tal vez ésa era la intención: dejarte muy pero muy en claro la situación). En el segundo acto acontece un mini-arco argumental que, si bien es importante dentro de la historia, por desgracia aburre bastante, los actores susurran sus parlamentos de una manera que es ininteligible y debido a esto se pierde el mensaje que se intenta transmitir porque la situación se vuelve demasiado fome y latera; ocurren hechos puntuales que quiebran con esta fomedad establecida pero básicamente el mensaje se diluye sin que el espectador sepa qué diablos acaba de ocurrir aquí, o cual es el aporte que se quiso hacer. Desgraciadamente, una gran mancha en una producción que pudo haber sido mejor.

En resumen estamos ante una producción que básicamente muestra una situación extrema en donde sucede lo que se supone que tiene que suceder: algo de sangre, algo de gore, algo de canibalismo y su buena cuota de violencia que se justifican teniendo en cuenta el contexto de lo ocurrido

Para finalizar, más allá de que ésta sea una película de derecha o de izquierda, más allá de que sea cine progre o cine antiestatista, más allá de que sea una historia donde te muestre lo nefasto que puede causar un sistema de corte socialista, o por el contrario un sistema capitalista (depende de cual sea tu postura política, porque tus críticas políticas se verán reflejadas en esta historia), más allá de tus valores sociales o libertarios, "El Hoyo" es una cinta que significa un aporte para el séptimo arte, se la juega por algo más que simple entretención, su guión está muy bien diseñado, no sobra ni le falta nada, juega con los arquetipos propios de las historias clásicas de heroísmo y les saca partido, cuenta lo que tiene que contar y no se da tanta vuelta en aquello que poco importa. Película bastante recomendable en esta época de cuarentena que estamos viviendo, aunque no tan recomendable para aquellos que odian el encierro. Le doy siete jumbitos.